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Relato erótico de como convencí a un amigo para coger a mi esposa

En este nuevo relato erotico voy a contarles como convencía a un amigo para coger a mi esposa. Un mes después, de que Ricardo nos metió la verga a mi esposa y a mi, me encontré a un conocido que le decíamos el alacrán.

Estuvimos platicando y salió a colación el nombre de un viejo compañero de trabajo, llamado Francisco y que según lo conocían como el tripie. Le pregunté a Rodolfo el alacrán que porque le decían así?. Me comentó que según los y las enteradas calza grande (bien dotado de la verga), le pregunté que si el podía decirme como localizarlo y me proporciono el número telefónico.

1ª parte – Convenciendo a Francisco para que coger a mi esposa

2 días después llamé y localicé a Francisco el tripie y quedamos de vernos en Lindavista un día por la tarde. Llegué al lugar donde acordamos vernos, nos saludamos efusivamente después de no habernos visto como hacia 3 años. No le comenté sobre el tema del apodo; sin rodeos ni preámbulos fui directo al asunto y le pedí de favor que tomara con calma y madurez el favor que le iba a pedir. Me respondió, no te preocupes te escucho…

  • Francisco, ¿puedes hacerme el gran favor de cogerte a mi esposa?.
  • Me contestó, ¿como?, ¿estás hablando en serio?.
  • Le dije si así es.
  • Y porque quieres que yo me coja a tu esposa?
  • Porque desde que trabajamos en San Juan Ixhuatepec, me caías y me caes bien. Este favor que te pido es porque deseo hacer realidad mis fantasias sexuales, como ves Francisco, ¿cuento con tu ayuda?.
  • Déjame pensarlo y después te digo.
  • Paco no hay nada que pensar, yo que soy su esposo, estoy de acuerdo y mi esposa tambien lo está, te la vas a coger en nuestra casa. Mi fantasia sexual es compartir con el mayor numero de hombres, la puchota, las chichis y pezones, las nalgas y el culo de mi esposa.

Le platico a mi esposa de Francisco

  • Mi amor, ¿recuerdas a Francisco Alvarez (El Negro), que trabajaba en el archivo?.

Mi esposa me respondió…

  • Si vagamente lo recuerdo que por cierto era de Veracruz y tan negro como africano.
  • Asi es mamita, sabes hoy me reuní con él y me atreví sin tu consentimiento a ofrecerle tu pucha, tus nalgas, tu culo, tus chichis y pezones.

Mi esposa me preguntó:

  • ¿Amor quieres que él tambien me coja?
  • Si, me gustaria mucho que Francisco hunda su pijote dentro de tu abultada y peluda pucha y dentro de tu culo, ¿como ves?.
  • Me parece bien y estoy de acuerdo…
  • Mi cielo recuerdas que acordamos que voy a compartir con el mayor numero de hombres, tu pucha, tus chichis y pezones, tus nalgas y tu culote?.
  • Si papito lo se y estoy totalmente preparada para coger con los hombres que contactes.
  • ¿Y ya acordaste con Francisco la fecha de cuando me va a coger?.
  • Si tu me dices cuando lo podemos hacer, le llamaré para que venga a cogerte. ¿Oye mi vida podré estar escondido dentro del closet para disfrutar viendo como Francisco te meterá la verga?.
  • Si mi cielo, cuando llegue lo distraeré para que tu puedas acomodarte dentro del closet.

Mi esposa me dijo pregúntale si puede ser este sábado, que lo esperamos a las 20:00pm. Le llamé a Francisco y me repondió que nos veiamos en mi casa. Esta misma información se la transmití a mi esposa. Aproveché la llamada y le dije a Francisco que no me drefaudara, que podía hacerle a mi esposa todo lo que el quisiera incluyendo lo inimaginable.

Le pedí que cuando se la estuviera parchando le dijera palabras y frases sucias, para que ella se excitara, mi esposa ya es feliz y le fascina coger con varios hombres. Le comenté que quedaría impactado al ver el enorme tamaño de la pichorrota carnosa y peluda de mi esposa.

Francisco llega a casa para coger a mi esposa

En cuanto llegó a la casa lo conducimos a la sala, tomó coca cola con poco de hielo. Minutos después se presentó mi esposa con su camisón rosa corto transparente, con su tanga negra y sin sostén. Saludó a Francisco y estuvieron recordando de cuando yo era su jefe y mi esposa lo conoció, le dije a Francisco los dejo solos, enseguida regreso, aproveché para ocultarme en el closet.

Minutos después, escuché cuando ambos ingresaron a la recamara y mi esposa le pidió que si podía desnudarla. Francisco no le respondió y de inmediato la despojó del camisón y de la tanga color negro que llevaba puesto, quedando mi esposa totalmente encuerada frente a él. Francisco le pidió que se diera vuelta porque deseaba verle las nalgas. Mi esposa accedió y Francisco comenzó con el shhhhhh, que nalgotas. Mi esposa le dijo a Francisco:

  • Por favor méteme tu verga, con toda libertad, sin inhibiciones, sin restricciones, sin cortapisas, sin obstáculo alguno. Mi panocha, mis chichis, pezones, mis nalgas y mi culo por hoy son solo tuyos, gózalos y disfrútalos al máximo.

El le pidió a mi esposa que le quitara la ropa, en un par de minutos mi esposa ya lo había despojado de casi toda la ropa, pero hizo un alto antes de despojarlo de la trusa café que llevaba puesta y le dijo:

  • Francisco se nota que debajo de esa trusa guardas una excelente y grandiosa vergota!
  • A ti mi reina te corresponde despojarme de la trusa para que veas mi negro pito…

Mi esposa con prestancia bajo la trusa hasta los tobillos de Francisco y mi esposa al levantarse quedó frente a ella una vergota bien parada y huevos tan negros como el carbón.

Dimensiones y características de la vergota de Francisco

convencí a un amigo para coger a mi esposaExageradamente negra, muy peluda, larga como de 20 centímetros, muy gruesa, venosa, cabeza boluda, lisa, relumbrante, huevos bastante grandes con pocos vellos, pero la piel que cubre las dos bolas muy rugosa y carente de granitos.

Una gran VERGOTA que minutos después penetraría el hoyo de la pichorra, el agujero del culo y la boca de mi esposa. En cuanto vi el pito de Francisco, quedé turbado, azorado y sorprendido del estupendo tamaño de su pito. Fue tal el grado de excitación que me afectó, deseaba salir del closet y pedirle que nos cogiera a los dos, pero comprendí que la fiesta era de la pichorra, el culo y la boca de mi esposa y me contuve.

Mi esposa disfrutando de una gran verga

Mi esposa comienza por agarrar, toquetear, acariciar, masturbar y chaquetear el pitote. Agarrar, toquetear, acariciar, manosear, apretujar los huevos y las bolas de Francisco, acarició los pelos del pito durante 15 minutos.

Acostado boca arriba con sus negras piernas bien abiertas, mi esposa inició viendo y observando el tamaño y la forma de la verga, sin dejar de mirarla, la masturbó y chaqueteó. Escuché de Francisco un aayyy, que rico mamacita, continua así.

Vi cuando comenzó por agarrarla, toquetearla, acariciarla, masturbarla, chaquetearla, mientras que Francisco se contorsionaba de placer y no dejaba de murmurar… así mamacita, así, así. Vi el instante en que mi esposa siguió agarrando, toqueteando, acariciando, manoseando, apachurrando y apretujando con excitación los enormes huevotes, deslizaba las yemas de los dedos sobre la rugosa y negra piel que cubre las dos bolas, apretujaba las bolas entre sus manos.

Luego vi cuando mi esposa fijó su mirada sobre el orificio ubicado en la punta de la verga por donde mea y salen los mecos. Francisco al igual que mi esposa gemía sin descanso de tanto placer y no dejaban de contorsionarse.

Mi esposa continúa y lame, chupa y mama el  pito de la punta al tronco. Lame los pelos, lame, chupa y mama los huevos, se introduce dentro de la boca las dos bolas de Francisco para chuparlas, mamarlas, oprimirlas con sus labios. Introduce la punta de su lengua dentro del orificio por donde mea y avienta los mecos. Mi esposa lo hace durante 15 minutos.

Veo como los labios de mi esposa se posan sobre la cabezota de la verga y con delicia la lame y chupetea una y otra vez, mientras entre una de sus manos sostiene y acaricia los negros huevos, veo su húmeda lengua deslizarse de la punta al tronco de la negra verga, lamiendo sin cesar la verga en todo su diámetro. Lengüetea la rugosa y negra piel de los huevotes, veo como se introduce las 2 bolas al interior de su cálida boca, las chupa y mama una y otra ves con deleite sin detenerse.

convencí a un amigo para coger a mi esposaLos gemidos de desesperación de ambos no cesan, mientras yo en mi escondite me masturbaba, pero conteniéndome para no venirme, estaba exhausto de la gran emoción de ser testigo viviente de disfrutar viendo a mi esposa gozar de la verga y los huevos de Francisco.

Ahora Francisco disfruta y agarra, manosea, toquetea, acaricia las chichis, los pezones, el ombligo, las nalgas del culo, la abertura de las nalgas, las granosas y velludas entrepiernas, la abultada, carnosa y peluda pichorrota, la raja de la panocha. Luego dedea el culo y la panocha, introduce sus dedos dentro del culo y la panocha, con la yema de sus dedos acaricia los abundantes pelos gruesos, largos y negros de la panocha. Desliza las yemas sobre el húmedo clítoris, introduce los dedos al interior del orificio del ombligo.

Mientras mi esposa jadea y emite gritos de placer, golpea la cama con desesperación, con sus manos empuja la cabeza de Francisco contra su pichorra, le decía a Francisco:

  • Sigue disfrutando y gozando de mi panocha, en este momento mi panocha, mis nalgas, mi culo mis chichis y mis pezones son tuyos, acábatelos.

Sexo oral a mi esposa por parte de Francisco

convencí a un amigo para coger a mi esposaVeo a mi esposa acostarse boca arriba con las piernas bien abiertas, queda frente a la vista de Francisco la MARAVILLOSA, GIGANTESCA, MONUMENTAL Y GRANDIOSA PICHORROTA DE MI ESPOSA.

Escucho que dice esta si es una divina y apetitosa panocha, vi como con sus dedos separaron los labios vaginales exteriores peludos de la panocha y exclamó que rico hoyo de tu panocha mamacita. Se agachó y colocó su cabeza entre las piernas. Vi como la lengua se deslizaba en el interior de la rojiza y húmeda rajada de la panocha, chupaba con delicia los carnosos labios externos de la pucha, deslizaba la lengua en las entrepiernas.

Mi esposa se retorcía de placer, echaba su cuerpo hacia arriba y re pegaba la panocha contra la boca de Francisco, el correspondió introduciendo su lengua dentro del hoyo de la caliente, palpitante y húmeda pichorra, vi como le introdujo la lengua en el orificio del ombligo, el la volteo y ella quedó acostada boca abajo con la espalada y sus bellas nalgas al aire.

Francisco le lamía, chupaba y mordisqueaba las nalgas y las caderas, vi cuando le separó las nalgas y prodigaba desesperadas lamidas y lengüeteadas en el agujero del culo de mi esposa. Deslizaba su lengua en el interior de la prieta abertura de las nalgas, desde el cocxis hasta donde casi convergen el culo con los labios exteriores de la pichorra, se montó sobre mi esposa y lamió, chupó, mamó y lengüeteó los negros pezones, lamió las chichis, las mamó y las chupeteó.

Mi esposa toma la iniciativa para que Francisco se la cogiera…

Continuará en la segunda parte de este relato erótico disfrutando viendo coger a mi esposa con este amigo..

2ª parte – Mi amigo Francisco no para de coger a mi esposa

Mi esposa le dijo a Francisco:

No lo tomes a mal, pero de verdad es incomparable e impresionante el tamaño de tu verga y tus huevos, todo apetitoso. Fuiste bendecido por Dios al dotarte de esa estupenda vergota. Ya deseo que me la entierres dentro de mi panocha en la posición de POV (point of view). Estoy verdaderamente ansiosa de que me la penetres por el apretado hoyo de mi panocha y me la entierres hasta el último milímetro de tu excepcional vergota.

Ya quiero sentir las palpitaciones, sentir lo ardiente, sentir cuando entrará y saldrá constantemente del interior de mi panocha, mientras tu te mueves de atrás hacia adelante, al estarme cogiendo emocionarme aventando hacia tu verga con toda mi fuerza mis nalgas, para que mi panocha se trague constantemente tu verga al introducirse al interior de mi cálida panocha.

Quiero sentir los pelos de tu pito sobre los labios vaginales externos en mis nalgas, sentir como mi panocha produce cálidos y olorosos jugos vaginales que mojarán tu gruesa vergota y tus negros y rugosos huevos. Deseo que en esta posición en que me vas a meter tu pitote, mi panocha la engulla y se la trague completa.

Mi sensación al ver coger a mi esposa con otro hombre

Para mí como esposo, sentí una gran emoción y satisfacción cuando pude ver el cuerpo de mi esposa montado sobre el cuerpo de Francisco. Verla como se puso de espaldas a Francisco y colocó sus divinas nalgotas en el bajo vientre de Francisco.

Pude ver como mi esposa tomó en una de sus manos la negra verga, colocó la punta de la negra, boluda, lisa y brillante cabezota de la verga en el agujero de su peluda pichorra, echó sus bellas nalgas hacia atrás y pude ver el instante en que los 20 centímetros de la negra cabezona, larga, gruesa y venosa vergota, desaparecieron dentro de la abultada y peluda pichorrota de mi esposa.

Mi esposa con ansiedad, desesperación y con rapidez echaba y aventaba con toda fuerza sus nalgotas contra la verga de Francisco. Que rico poder ver coger a mi esposa con otro hombre, escuchar el constante y fuerte chaca, chaca del choque permanente de la panocha contra la verga. Vi como los labios vaginales externos, tenían abrazada la verga alrededor de su diámetro.

Francisco y mi esposa seguían cogiendo con candor, sin detenerse. Jadeantes, bañados en sudor, no dejaban de gemir y bramar de satisfacción, escuchaba el constante ashshshshshs, ayyy, mmm, augrrr, que rica vergota, uffffff que deliciosa panocha, ricaaa, divinas nalgotas mamita; papito me fascina tu vergota, mmm. Mientras yo seguía viendo entrar y salir del interior de la pichorra, el negro y largo pito de Francisco.

Puede constatar que es una experiencia emocionante, incomparable excitante e inenarrable, para un esposo como yo; haber visto, gozado, disfrutado y haberme deleitado viendo la vergota negra de un viejo conocido penetrada dentro de la pichorrota peluda, penetrada y abriendo el agujero del culo de mi esposa. Haber visto esta vergota dentro de la boca de mi esposa, ver a Francisco fascinado disfrutando milímetro a milímetro el cuerpo de mi esposa, definitivo valió la pena convencer a mi esposa para que le diera las nalgas y la panocha a otros hombres.

Agradecido de tener una esposa así

Doy gracias a Dios el que me haya enviado una esposa que me ha complacido permitiendo que se la cojan los hombres que le he presentado.

A los lectores de este candente relato sexual, tal como se ve en este video porno de pornhub que comparto, deseo que se pongan en mi lugar y ojalá y me comprendan, no puedo evitar la enorme emoción que disfruto al compartir con otros hombres a mi esposa para que le metan sus vergas por la panocha y por su culote. Pude ver como en esta excitante posición Francisco disfrutó cogiéndose a mi esposa.

Cuando Francisco concluyó de meterle la verga, y descansaron 20 minutos para después continuar cogiéndosela, el me comentó que estaba excitadísimo y agradecido de haber podido gozar viendo mover a mi esposa las nalgotas y las caderas y el prieto y fruncido agujero de su culo, durante el tiempo que me la estuve picando en esta posición.

Durante los 20 minutos que descansaron, Francisco no dejó un solo instante de agarrarle y acariciarle la peluda panocha e introducir sus dedos dentro del culo y la panocha a mi esposa. Ella no dejó de manosear y acariciar los prietos huevos de Francisco, ambos no dejaban de emitir gemidos de placer y satisfaccion.

Escuche cuando mi esposa le dijo a Francisco, sabes papito disfruto al máximo al ver la hermosa cabeza de tu verga, es tan bella, esta tan lisa, es brillante, dura y el tamaño fenomenal, la he disfrutado tanto al sentir como se desliza dentro de mi panocha cuando metes y sacas tu verga al estarme cogiendo, agrrr, cabezota ricaaa, desearía que nunca saques tu vergota del interior de mi panocha.

Francisco se montó sobre mi esposa, y vi como se deleitó acariciando y agarrando las chichis y los pezones. Los lamió, los chupó y ensalivó, disfruté viendo como él trataba de meterse completas dentro de la boca, las elevadas y firmes chichotas de mi esposa. Lamía, chupaba y mamaba las chichis y los pezones y no cesaban de gemir por el placer que estaban recibiendo.

Mi esposa fue al baño, acompañada de Francisco, cuando hubo la oportunidad, ya que no debía salir del closet, le pregunté a mi esposa que qué habían hecho en el baño. Me comentó que en el area de la regadera, se empinó con las piernas separadas, que Francisco le llegó por detrás y le orinó las nalgas, las caderas, la pichorra, el culo, las entrepiernas, que le escurrieron los cálidos orines en las piernas y sobre la espalda y le llegaron hasta la nuca.

Este candente relato continuará. Gracias por leerlo!


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https://www.esposasymaridos.com/cogerse-a-mi-esposa-relato-porno/

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Destacado en Esposas y Maridos:


2017-09-21T12:15:29+00:00

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