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Relatos porno de sexo con el chico del probador y con el compadre

Continúo en este relato de sexo con el chico del probador, si quieren saber lo que había pasado antes pueden leerlo en mi anterior relato erótico aquí.

El chico era sexy y que fue eso de que a mi me dejaría probarme la tanga, acaso me coqueteaba!. Me probé lo que llevaba, y dejé para al último un vestido corto, pero no podía subirme el cierre de la espalda.

Estaba batallando hasta que tuve una idea ?, salí al pasillo de los probadores y le hablé al chico:

“Oye disculpa, ¿puedes venir un momento?”

Él dudó un poco pero se dirigió a mí, me puse lo más lejos que pude de la puerta del probador para que él se parara en la puerta de mi probador, y así lo hizo.

Y como ya lo tenía donde quería me puse en dirección a la salida y me volteé para pedirle que me subiera el cierre y había subido los hilos de mi tanga para que alcanzars a verlos. Volvió a dudar pero finalmente me ayudó a subir el cierre, le vi intenciones de salir de allí así que le cerré la puerta dejándolo atrapado en el probador con la excusa de querer verme en el espejo que había al fondo del pasillo ?.

Lo hice esperar un poco y finalmente le abrí la puerta y me metí un poco al probador, lo suficiente para volver a cerrar la puerta, pero no lo hice, le di las gracias y le pedí nuevamente ayuda con el cierre. Me lo bajó lo más rápido que pude, di un paso hacia al frente haciéndole pensar que me saldría para que el pudiera salir. Pero lo que hice fue alcanzar la puerta y antes de cerrarla dejé caer mi vestido al piso, me voltié y el estaba sorprendido.

Me acerque a él y dio pasos para atrás hasta topar con el banquillo del probador, lo empujé para que se sentara. No decía nada y me senté sobre él. A través de su pantalón podía sentir su dura erección.

Sexo con el chico del probador

Apenas y empezé a besarlo sus manos tomaron vida propia y comenzó a manosearme todo el cuerpo. Me apretaba el culo y sus manos subían por mi espalda hasta mis hombros y me empujaba hacia abajo como si ya me tuviera la verga metida y me la quisiera enterrar más.

sexo con el chico del probador y con el compadreDespués me apretaba las tetas y regresaba a mi culo, me desabrochó el sujetador y jaló de mi cabello lo más que pudo encorbándome para poder undir su cara en mis tetas. Las lamió, chupó, mordió y succionó todo lo que quiso. Mientras con la otra mano se abrió paso con un dedo y me lo introdujo en el culo. Yo estaba muy excitada, nos paramos, se quitó el pantalón y me empinó en el mismo banquillo donde él estaba sentado.

Mis manos estaban apoyadas sobre el espejo para amortiguar las embestidas que iba a darme, y así fue, solo acomodó la punta de su verga en mi pepa y me la metió hasta el fondo. Tomó mis caderas y me cogió una y otra vez. El choque de mi culo con su cuerpo parecía excitarlo más, y hacia sus embestidas más fuertes rápidas y profundas.

Me tenía loca, el espejo se empañaba con mi respiración entrecortada, yo estaba llegando a mi punto más alto cuando escuchamos por el altavoz que ocupaban a alguien en el departamento de ropa y me dijo que lo estaban llamando. Eso no me impidió explotar, solo comencé a sentir que algo me escurría entre las piernas. Eso lo hizo exitar más, me dio una fuerte nalgada y sentí su chorro de leche dentro de mí.

Cuando terminó se salió, me dio otra nalgada fuerte y salió del probador. Me recuperé y salí del probador, pagué mis cosas y me di cuenta que debía regresar pronto a casa, pues mi marido había invitado a los compadres a cenar a la casa.

Sexo en casa con el compadre

Ya en casa me bañé, me puse un vestido escotado y de puros botones para que mi marido lo arrancara fácilmente y me puse a preparar la cena.

Ya estaba lista cuando recibí un mensaje de mi marido donde decia que si podía atender a los compadres que tenía una junta pero solo tardaría media hora más, y que lo esperaramos para cenar. Le contesté que lo esperaríamos.

Un rato después escuché el carro de mis compadres, salí a abrirles pero para mi sorpresa solo venía mi compadre. Lo invité a pasar y me contó que la comadre estaba con su mamá que se había enfermado y no la dejó acompañarla ya que el tenía que trabajar, y le dijo también que no debía dejarnos plantados.

Yo le conté que mi marido tardaría un poco en llegar así que nos sentamos en la sala a platicar. Me di cuenta que ya que estabamos sin su mujer y mi marido no me quitaba los ojos del escote. Pensé un momento en si debía provocarlo o no, pero él no dejaba de mirarme y me exitaba.

Seguimos platicando y me inclinaba para que se le fueran más los ojos con mis tetas. Me pidió el baño y cuando regresó se sentó más cerca de mi, pero yo me paré con la excusa de ir a la cocina por agua.

Por el espejo que tenia enfrente pude ver como me miraba el culo mientras caminaba y vi que se paró a seguirme.

No me dejó llegar a la cocina, me llegó por atrás, me arrimó su verga al culo y me abrazó metiéndome una mano en las tetas y la otra mano me sujetaba de la cintura y me decía al oído:

Comadre que hermosa se ve hoy!.”

Me lamía el lóbulo de la oreja mientras su mano apachurraba mis pechos. Yo me dejé hacer, recargué mi cuerpo en el de él, hice mi cabeza hacia atrás para que me besara el cuello y me arrancó gemidos cuando con su mano, que había sujetado mi cintura, había subido mi vestido y buscado mi panocha para meterme unos dedos…

Me dio la vuelta y abrió todos los botones de mi vestido, estaba desnuda frente a mi compadre!.

Me tomó la mano y me llevó a mi cuarto, me tiró en la cama, abrió mis piernas y hundió su cara en mi pepa. Me lamía toda y yo excitada me apretaba los pechos.

Después se detuvo y escuché como su ropa cayó al suelo. Se subió arriba de mí y me abrió más las piernas. Las puso en sus hombros y me metió su verga.

Uff estaba tan gruesa!, se sentía bien rica, que rico coge compadre le dije entre gemidos y jadeos.

Y él solo se reía, le pregunté la razón y me dijo que le excitaba mucho pensar que más noche en el mismo cuarto y en la misma cama su compadre iba a coger con su puta mujer sin saber que él ya se la había cogido antes.

Yo me reí y avivé su orgullo diciéndole, que cuando más noche estuviera cogiendo con mi marido imaginaría que era su rica verga la que está dentro de mi pepa. Entonces me enterró lo verga lo más profundo que pudo, hasta que me hizo gritar de placer. Me corrí varias veces, estaba exhausta, las piernas me temblaban pero él quería algo más…

Se salió de mí, me volteó, me langüeteó el culo, me metió unos dedos, yo estaba muy cansada para oponerme, así que me metió la verga en el culo, sentí el peso de su cuerpo sobre mí y como se movía disfrutando mi culo apretado.

Despacio, solo estaba esperando que pudiera sostenerme yo misma, me puso a cuatro patas y me volvió a meter la verga en la pepa, me la sacó y me la metió en el culo, me la sacó y me la metió a la pepa, la sacó y la metió a mi culo. Estaba jugando con mis oyos, hasta que se quedó en mi culo, primero embistiendo despacio y luego más fuerte, y de repente escuchamos el portón de la casa abriéndose…

Mi compradre se rió y dijo: “Ya llegó el cornudo!”, siguió embistiéndome más rápido hasta que me llenó de leche el culo, salió de mí, se limpió rápidamente y bajó a recibir a su compadre.


Relatos anónimos enviados por una “esposa muy puta”.

Imágen de caracter ilustrativo nada más para Relatos de sexo con el chico del probador y con el compadre

 



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