Relato erótico de un gran polvo con mi ex novio en el coche

Era una tarde aburrida, mi novio estaba trabajando y yo estaba sola en casa, no solo era el estar sola si no el que me encontraba triste, molesta, desesperada con todos los problemas recientes que estoy teniendo en mi relación.

Entre todas mis emociones revueltas tomé el teléfono y le marque a… mi ex, si a mi ex novio, aquel hombre que aún no puedo sacarme de la cabeza y que con cada recuerdo hace que mis bragas se mojen, entonces me invitó a salir con sus primos, con los cual me llevo muy bien.

Llegué al bar de destino, ahí estaba, su piel blanca, sus chinos bien acomodados, esa sonrisa que me derrite y su cuerpo, ¡Dios mío!, es un manjar.

Sin embargo, a pesar de saber que estaba haciendo mal, no fui ahí para acostarme con él, solo quería despabilarme, estar en otro ambiente y recordar a alguien que sentía que si me entendía.

Yo no tomo de hace tiempo, sin embargo, cuando vio mi cara de acongojada me puso un shoot sobre la mesa, yo lo miré y el con complicidad me dijo –solo uno.

Me lo tomé y me encantó su sabor dulce, una cosa llevó a la otra y terminé mareada después de unos 5 shoots, tenía que salir de ahí, mencionando que al otro día tenía que levantarme temprano para ir a mis labores, no querían que me fuera, pero obedecer a mi razón así que me marché.

Como buen caballero me acompañó a mi carro, cuando llegué ahí me di cuenta que no traía mi celular. Antes de volver al bar quise buscar en mi carro, el subió por el otro lado y me ayudó a buscarlo.

Un gran polvo con mi ex novio

polvo con mi ex novio en el cocheMetió la mano por mi asiento para sacar el celular y yo mal interpreté la acción y lo besé, él me dijo que estaba tomada y yo le dije que tenía razón, pero segundos después me tomó de la cintura y me besó.

Extrañaba tanto sus labios, fogosos, tiernos, mordibles, sentía la calentura en todo mi cuerpo y como pulsaba mi vagina de lo excitada que estaba.

Él reclinó mi asiento y lo movió hacia atrás, metió sus manos por mi vestido y comenzó a tocar mi clítoris, yo gemía desesperada por mas, su pantalón parecía casa de acampar.

Yo lo miraba y lo miraba deseosa por saborearlo de nuevo, él se dio cuenta y me preguntó si quería su polla.

Le grité que si mientras me retorcía, se bajó el pantalón y ahí estaba, su dura y deliciosa polla ante mis ojos. Con mi mano comencé a masturbarlo, después me incliné a comérmela.

Él con sus manos me empujaba hasta que me lo tragaba todo y luego lo sacaba y así varias veces, yo necesitaba tenerlo adentro, me acosté de nuevo y le dije, dámelo, penétrame, fóllame…

Mi ex sonrió sensualmente y se subió en mí, agarró mis piernas y se las acomodó en sus hombros, me la metió duro y hasta el fondo, después me volteó y siguió dándome de perrito, sentía que se me movía el mundo y no sabía si por el alcohol o por la colección de orgasmos que estaba teniendo.

Sentí que sacó su polla y su semen caliente sobre mis nalgas.

Es el mejor sexo que he tenido en mucho tiempo, cuando me siento culpable, recuerdo el placer y se me pasa.


Imagen de caracter ilustrativo para el relato de un polvo con mi ex novio.

 



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