Relato xxx compartiendo a mi esposa negra con otros hombres

Les voy a contar como terminé compartiendo a mi esposa con 3 hombres… Juliet, mi mujer, llevaba una epoca desbocada con el alcohol e iba todo el dia borracha lo que le hacía ser muy fogosa y muy guarra. Ella bebía hasta que caía y cuando se despertaba solo pensaba en follar.

compartiendo a mi esposa negraAprovechando que se volvía como una hembra en celo yo aprovechaba para hacer con ella cosas que normalmente no me las permitía hacer. Cuando me mamaba la polla me dejaba metersela hasta la campanilla provocandole arcadas. Me dejaba follarla por el culo metiendosela hasta el fondo sin rechistar, me dejaba eyacular en su boca tragándose toda la lefa y hasta me pedía que me mease en su boca.

Hasta ahí todo iba bien y yo disfrutaba con ella como queria. El problema era que nunca tenía suficiente y debido a su borrachera permanente siempre me echaba en cara de que no la tenía satisfecha. Lo que el alcohol le producía era que la volvía una ninfómana.

Así, que llegó el dia que decidí dar un giro a esta situación y aprovechando lo deshinibida que se volvía ya que se paseaba desnuda por la casa sin importarle si la podía ver alguien a través de las ventanas o si teniamos alguna visita di el paso de darle su merecido.

Mi esposa es una mujer negra voluptuosa

No lo he comentado antes pero mi mujer es negra, con unas tetas enormes, un culo hermoso que no pasa desapercibido y unos labios de mamadora profesional que por cierto lo hace muy bien.

De hecho cuando me la chupa y nota que voy a correrme comienza a succionar suavemente provocandome unas eyaculaciones copiosas y haciendo que estas no se le escapen de la boca.

Ese día llegó, viendo que seguía bebiendo y que ya me la había follado tres veces dejándole la vagina llena de lefa y que mi mujer me seguia pidiendo más, decidí buscar ayuda en internet.

Entré en una página de contactos buscando hombres blancos que deseasen follar con una negra de campeonato y sin condón ya que Juliet ya no se podia quedar embarazada, además de poder hacer con ella las aberraciones que se les antojasen.

No tardaron en llegar las propuestas de todo tipo a cual mas degenerada, por lo que decidí empezar por organizar la visita a mi casa de unos cuantos hombres. Les propuse a tres de ellos que acudiesen a casa haciendose pasar por amigos mios y ya veríamos lo que surgía. Los selecionados fueron un tal Carlos, Javier y Luis.

Quedo con unos amigos que contacté en la página

Llegaron a la hora acordada y les abri invitándolos a pasar al salón donde les habia dejado unas cervezas. Juliet seguía dormida en la habitación, llevaba puesto un antifaz y estaba totalmente desnuda con las piernas abiertas dejando su coño abierto de par en par.

Despues de una pequeña conversación con los tres les invité a seguirme hasta la habitación y al ver que seguía con el antifaz encendi la luz para que mis tres nuevos amigos pudiesen ver la hembra que tenian delante.

Los tres se quedaron embobados mientras exclamaban lo buena que estaba mi mujer, que qué tetas tenía y que chocho mas rico. De manera automatica se acariciaban sus paquetes ya que se estaban excitando ante esas vistas .

Volvimos al salón cuando les dije que por ahora tendrian que pasar de uno en uno ya que no sabía como iba a reaccionar y que yo estaría en la habitación por si acaso. Eso si, podrian hacer lo que ellos quisiesen ya que ella no le hacia ascos a nada.

compartiendo a mi esposa negraY asi hicimos, primero fuimos Carlos y yo al que le dije que esperase en la puerta. Volvi a encender la luz y vimos que mi mujer se habia volteado y ahora nos ofrecia la vision de su hermoso y gran culo negro.

Me acerqué a ella y cogiéndola por la cintura la coloqué con las rodillas en la cama y el culo en pompa a lo que ella no puso ninguna oposición.

Ahora la visión era espectacular, con su cabeza apoyada sobre la cama, su espalda arqueada y su gran culo delante nuestro. Carlos no se lo podía creer mientras mi mujer me decía balbuceando que hacia a lo que yo le respondí que no se preocupase, que solo venía a follar un poco, a lo que ella sonrió a la vez que agitaba el culo.

Compartiendo a mi esposa negra con otras pollas

Para que no se diese cuenta de la situación y a la vez que le indicaba a Carlos que se quitase la ropa acerqué mi cara al culo de mi mujer separandole las nalgas con ambas manos y me puse a lamerle el ano y el coño al unísono como a ella le gustaba, mientras Carlos que ya estaba desnudo y con su polla erecta se acercó a nosotros.

Paré de lamerle el coño a mi mujer y sin dejar de separarle los mofletes dejé que Carlos le introdujese a Juliet un dedo en el culo mientras yo se lo metía en el coño. Que situación mas morbosa la de ver a otro hombre tocando a mi mujer sin que ella lo supiese.

Carlos le sacó el dedo del culo y acercando su boca a la entrepierna de mi mujer comenzó a lamerle el coño y el ano introduciendo su lengua como si fuese la primera vez que lo hacia.

Yo me separé y le deje hacer, el la lamía con pasión a la vez que alargando una mano comenzó a estrujarle las tetas. Mientras yo acudí al salón e invité a los otros dos tíos a que viniesen a la habitación, a ver lo que allí estaba pasando.

Al volver a la habitación los otros dos se quedaron de piedra al ver a mi mujer en aquella posición. Yo al fín estaba compartiendo a mi esposa y viéndolo en directo.

Carlos, el primero follando a mi esposa

En eso, Carlos que estaba totalmente empalmado y colocándose de rodillas detrás de ella, la agarró por ambos lados de la cadera y enfocando su enorme verga hacia la entrada del coño de mi esposa se la metió de un solo golpe hasta que sus huevos rebotaron en los labios vaginales de mi mujer.

Empezó a bombearla con fuerza a la vez que resoplaba mientras Juliet agarraba con fuerza las sábanas mientras recibia esas fuertes embestidas. Comenzó a gemir y a pedir que le diese mas fuerte cosa que a Carlos le excitó mas y aceleró sus embestidas penetrándola todo lo que podia.

Mi mujer se estremecía, le estaba gustando por lo que se incorporó colocándose a cuatro patas lo que permitia que sus grandes tetas se balanceasen debido a la fuerte follada a la que la estaban sometiendo.

Carlos estaba disfrutando, vimos como sus huevos se contraian lo que adelantaba que pronto iba a correrse y dando unos fuerte bufidos a la vez que la agarraba con mas fuerza empezó a eyacular dentro de la vagina de mi mujer sin para de penetrarla. Juliet notaba los chorros de esperma caliente que la iban llenando por dentro lo que le hizo gemir con fuerza.

Fueron 4 o 5 sacudidas cuando Carlos comenzó a bajar el ritmo disfrutando del roce del coño de mi mujer contra su polla y una vez que habia descargado toda la leche se quedó parado con la polla dentro para no dar la posibilidad de que el semen se saliese.

Juliet no paraba de balbucear diciendo cuanto le había gustado pero que quería mas y alargando su brazo hacia atrás agarró a Carlos por la pierna haciendole ir hacia su cara, este se colocó delante de ella y Juliet agarrándole la polla con la mano y sin cambiar de posición empezó a mamársela a la vez que se la succionaba limpiando todos los restos de lefa.

Disfrutando viendo como otro se cogía a mi negra

La visión era impresionante, mi mujer a cuatro patas a la vez que se la mamaba a un desconocido. Carlos comenzó a reaccionar y su polla empezó a ganar tamaño en la boca de mi mujer mientras ella al notarlo pasó a acelerar el ritmo de la mamada mientras le masturbaba con la mano.

Carlos alargó su brazo hacia el culo de mi mujer y alargando los dedos se los introdujo en el coño en lo que mirando al techo comenzó a resoplar de nuevo, agarró a mi mujer por la cabeza y la forzó a tragársela hasta el fondo cuando volvió a correrse de nuevo soltándole otros espesos chorros de leche que Juliet notó como le rebotaban en la garganta.

Mientras ella seguía mamándole la polla con fuerza a la vez que le masajeaba los huevos casi como exprimiéndoselos. Carlos quedó totalmente exhausto y retirandose hacia atrás sacó su polla de la boca de mi mujer ya flácida mientras ella parecia saborear lo que se acababa de tragar.

Mientras Carlos se fue hacia el salón a descansar y Juliet seguia pidiendome mas a la vez que movía el culo de un lado a otro. Fue cuando Javier pidió su turno y con la verga ya muy dura se acercó a la cara de mi mujer apoyándosela en sus carnosos labios.

Ella se quedó un poco sorprendida debido a que se suponía que me acababa de correr dos veces pero como estaba medio borracha no le hizo ascos y abriendo la boca invitó a que Javier se la introdujese.

El turno de Javier para follar a mi putita

Javier la agarró por la cabeza con ambas manos empujando su polla los mas dentro que podía hasta que toda desaparecía dentro de la boca de mi mujer produciéndole arcadas.

De vez en cuando, Javier la sacaba y mi mujer se quedaba con la boca abierta a lo que Javier le respondia escupiendola dentro el cual ella se tragaba pasando a acariciarle el capullo con la lengua hasta que de nuevo se la empujaba hasta el fondo lo que provocaba que a mi mujer le entrasen temblores.

De repente, Javier sacó su verga de la boca y colocandose detrás de Juliet comenzó a masajearle el ano metiendole uno, dos y tres dedos mientras le escupia en el ojete dilatándoselo al máximo mientras ella balbuceaba pidiendo que se la metiese por el culo.

Javier sacó sus dedos de su ano y apoyando la punta de su miembro en la entrada se la fue introduciendo poco a poco mientras mi mujer chillaba de gusto y de dolor, lo que animó mucho a éste hasta que logró penetrarla hasta el fondo pasando a bombearla por el culo cada vez con mas fuerza mientras mi mujer se retorcía de placer notando como hasta los gordos huevos rebotaban en su vagina.

Follando el culo, coño y boca de mi mujer

Javier estaba disfrutando de lo lindo follandole el culo a esa negra que era mi mujer.

Yo ya no podía mas ante esa situación y agarrandome la polla le pedi paso a Javier, este la sacó de mi mujer y rápidamente se la metí yo y con solo tres o cuatro sacudidas solté gran cantidad de semen dentro del culo de Juliet.

Y rápidamente volvimos a cambiar metiéndosela Javier siguiendo con las fuertes embestidas. Mi mujer estaba alucinando pero no decía nada, simplemente alargó un brazo por debajo de su cuerpo hasta sus huevos masajeandoselos a la vez que recibia sus penetraciones cosa que a este le puso a mil.

Mi mujer al notar que los cojones se ponian duros comenzó a empujar con su culo hacia atrás provocando que Javier no pudiese aguantar mas y comenzase a eyacular dentro del culo de mi esposa a la vez que ella le embestía hacia atrás con mas fuerza.

No se cuanta lefa depositó Javier dentro del culo de mi mujer, solo se que cuando sacó su verga del ano de Juliet comenzó a salir leche mia y de Javier a borbotones resbalándose por sus piernas hasta la cama y este al ver lo que había hecho mi mujer a Carlos le acercó la polla a esta para que se la limpiase cosa que ella hizo con mucho agrado saboreando los restos de semen que quedaban.

Yo se que mi mujer se olía algo pero como estaba gozando como una perra no dijo nada y dandose la vuelta se puso boca arriba separandose las piernas con ambas manos pidiendo mas guerra a la vez que se acariciaba con la lengua la comisura de sus carnosos labios.

Tercer hombre de la noche para mi negra

Javier tambien se retiró al salon y ahora era el turno de Luis que parecia el mas guarro. Se acercó a mi mujer con su verga en ristre y acercando su boca a la de ella comenzaron a morrearse con pasion mientras ella con una mano le agarraba de la cabeza metiéndole la lengua hasta el fondo y con la otra le masajeaba la polla.

De vez en cuando Luis se separaba de ella y le escupía dentro de la boca cosa que ella aceptaba y la volvia loca mientras notaba como este le estrujaba las tetas a la vez que le rozaba la campanilla con la punta de su capullo y esto a ella la ponia a cien.

Mi mujer apretando los labios alrededor de esa verga le animaba a que eyaculase dentro de su boca, las succiones eran cada vez mas intensas y Javier, resoplando comenzó soltar chorros de caliente lefa en el interior de la boca de Juliet mientras podía ver como su cuello reflejaba como iba tragando todo lo que salía de esa verga.

Este sacó su polla ya flácida y mirándome me hizo un gesto dándome a entender que habia sido una pasada. Ella seguía tumbada en la cama saboreando la caliente leche de su boca mientras se acariciaba la vagina.

Ante esto no dudé en acercarme y colocándome delante de ella la penetré por el coño notando la lefa de mis dos amigos. Sentí un gran morbo de estar follandome a mi mujer sabiendo que otros la habian rellenado de esperma lo que me hizo correrme rápidamente dándole unas fuertes embestidas mientras ella se agitaba con fuerza.

Terminando una noche de sexo con mi esposa y tres hombres

Una vez hube terminado, Luis y yo nos volvimos al salón donde se encontraban Javier y Carlos que nos esperaban con caras sonrientes. Luis les comentó lo guarra que era esa negra y que como se la habia follado por la boca. Presumían de haber rellenado de crema un auntentico bollito de chocolate.

Dejé a los tres en el salón y volví a la habitación a ver que hacía mi mujer. Ella seguía tumbada, rezumando semen de todos sus orificios y de nuevo dormida con sus hermosos pechos negros y su abierto coño expuestos de para en par.

Volvi al salón y les propuse a mis muevos amigos que por último, si ellos querian, podiamos corrernos encima de ella. Deseaba ver a cuatro pollas blancas eyaculando sobre los grandes pechos de mi mujer. A ellos les encantó la idea y volvimos los cuatro a la habitación.

Nos colocamos dos a cada lado y comenzamos a masturbarnos observando el grandioso cuerpo de mi esposa. No tardamos en corrernos, todos soltamos nuestros chorros sobre las tetas y el estómago de mi mujer.

En ese momento Luis nos sorprendió a todos pidiéndome una cuchara que yo le traje, usándola para ir recogiendo la lefa que impregnaba el cuerpo de ella y aprovechando que estaba con la boca abierta se la introducía en ella mientras esta se relamía.

Todos volvimos al salón y dándoles las gracias los despedí.

Al dia siguiente me preguntó que es lo que había pasado y se lo quise contar a lo que ella me reconoció que ya lo sabía, que no era tonta, pero que con lo que estaba disfrutando no quiso parar la faena.

A partir de ese día comenzé a compartir a mi mujer con otros hombres para que ella se sientiese mas satisfecha.

Seguiré contando las aventuras de mi diosa negra, de como seguí compartiendo a mi esposa con otros, y podéis comentarme que le hariais vosotros a este culo. Podeis escribirme contándome todo lo que le hariais al email yoruba5000@gmail.com Saludos y hasta la próxima.

 

 


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