Relato de como conocí a mi ex novia peruana

Relatos Eroticos 21 de septiembre de 2026 Por 13 min de lectura 1 comentario

A finales de agosto de 2009 conocí a mi primera novia. Yo por entonces tenía 30 años, ella 22.

La conocí en una famosa discoteca de Barcelona una noche que decidí salir solo porque mi amigo estaba sin dinero. La vi sentada sola en una esquina y decidí presentarme. Me dijo su nombre y era una hermosa peruana de 22 años.

Me puse a bailar con ella y, al salir, le pedí su teléfono. Ella me lo dio.

A la siguiente semana quedamos en la misma discoteca y todo genial, y ya la siguiente en una playa de noche. Me llevé bebidas y tomamos. Ni yo ni ella llevábamos ropa de playa.

Yo le dije de ir al agua con ropa interior y ella dijo que sí. Empezamos a quitarnos ropa y me quedé solo con mis slips/calzoncillos puestos y ella con su tanga y su sujetador.

Al ser las 4 de la madrugada no había nadie.

Decidió ella, antes de entrar al agua, quitarse su sujetador porque no quería mojarlo. Me dijo que no la mirara. Yo me di la vuelta y ya estaba dentro del agua, no pude verle sus pechos descubiertos.

Decidí meterme al agua con ella. Al ser verano estaba caliente el agua. Nos pusimos a hablar, a nadar los dos y reírnos.

En un momento nos acercamos los dos y empezamos a mirarnos hasta que nos besamos. Yo le toqué sus pechos, no muy grandes pero muy hermosos, y ella me metió la mano por debajo de mis slips…

Me dijo de salir fuera del agua.

Salimos cogidos de la mano. Yo pude verle sus hermosos pechos desnudos; en el agua no pude vérselos. Empecé a tener una erección y ella se dio cuenta, me miró abajo…

Nos tumbamos en las toallas y me preguntó si estaría más cómodo sin los slips puestos, ya que me empezaban a apretar mucho y eran muy ajustados.

Yo le dije que vale, ok, pero ella me dijo:

—Todos los hombres sois iguales.

Tenía razón en lo que decía, pues ella quería más misterio e intriga y no ir tan rápido. Al oírla no me los quité.

Acto seguido empezamos a besarnos acaloradamente y ella otra vez metió su mano por debajo de mis slips y notó por primera vez que mi pene/verga estaba muy dura y grande, bien parada…

Me miró a los ojos y yo a ella, muy excitados los dos. Metí mi mano por debajo de su tanga y noté su calentura y lo mojada que estaba.

Le dije que tenía la vagina muy suave porque se había depilado y ella me dijo lo mismo, que tenía la verga muy suave; también me depilé.

Acto seguido me miró y dijo:

—Te voy a quitar tus slips, te aprietan mucho ya.

Me los bajó y se puso mis slips en su boca mientras me miraba con lujuria hacia abajo…

Y empezó a masturbarme suavemente con una mano mientras con la otra me cogía mis huevos y me decía lo grande, rica y dura que tenía la verga, mientras yo la miraba cómo lo hacía.

Empecé a gemir un poco, cada vez yo gemía más y más…

Y ella me dijo:

—No te vayas a venir/correr todavía, esto es el principio…

Lo cual no pude aguantar…

Pues estuvo masturbándome suave más de 5 minutos y tocando mis huevos —se pusieron enormes—, pero yo estaba muy excitado y exploté…

Me corrí mucho, me vine mucho…

Ella exclamó:

—¡Cuánta leche! ¡Cuánto semen echas! ¡Noté cómo te corrías rico!

Lo dijo admirada pero decepcionada porque no aguanté mucho, mientras se miraba su mano derecha llena de mi semen.

Dijo que el semen va muy bien para la piel y se lo extendió por sus brazos y me pidió más…

Y que le faltaba en su cara…

Ella, al ver que mi verga seguía dura y con buena erección —yo tenía 30 años y era un toro—, decidió que ya era la hora…

Me dijo:

—Levántate y ponte de pie, mi amor.

Yo le hice caso.

Al instante que estuve de pie, ella agarró mi verga todavía dura y con restos de leche en mi puntita y decidió besármela y mis huevos también, mientras nos mirábamos.

Me retiró un poco el prepucio —no estoy operado y tengo capuchón/pellejo— y me dijo que nunca había visto una verga con tanto capuchón y que le gustaba.

Sacó su lengua y relamió los restos de semen que quedaban por dentro del prepucio y la puntita y me dijo que estaba rica, era dulce…

Yo estaba más excitado que nunca y mi verga se puso otra vez bien erguida por ella.

Le dije:

—Mi amor, te amo, te quiero.

Ella asintió con la cabeza y me dijo:

—Lo sé.

Y se metió mi verga dentro de su boca. Yo le dije que no estuviera mucho rato así…

Y que yo quería besarle su vagina.

Al momento paró, la miré y le dije:

—Ponte de pie, amor.

Y mientras la miraba, con mis dos manos le quité su tanga, mostrando toda su preciosa vagina, que ya la tenía bien empapada y el tanga igual…

Yo estaba demasiado excitado y fui besándola, primero su boca, sus pechos —preciosos—, hasta bajar hasta su rica vagina.

La tenía bien deliciosa, muy, muy caliente y muy, muy mojada. No pude resistirme y empecé a besársela suavemente y a meterle mi lengua por su orificio…

Mientras la oía gemir…

Cada vez más…

Y más.

Saqué mi dedo y le metí dos por su vagina mientras le lamía rápidamente y, acto seguido, mojé de su coño un dedo de mi mano izquierda y le metí un poco por su ano…

Mientras ella ya no paraba de gemir fuerte, mientras decía mi nombre:

—¡Juaaannnn, juaaannnn, mi amorrr, mi amorrr…!

Noté cómo su coño desprendía su rica miel dulce y no paré hasta tomarlo todo, todo su néctar, mientras sus piernas no paraban de temblar y moverse…

Acto seguido ella gritó y supe que llegó al cielo, mientras se iba calmando y sus piernas dejaron de temblar…

Me tumbé a su lado y ella me cogió mi mano.

Ya empezaba a salir el sol…

Y una pareja que había salido de fiesta se sentó a 2 metros de nosotros. Antes preguntaron si no molestaban allí sentados porque no había nadie más en la playa y querían estar al lado de otra pareja…

Y pusieron sus toallas.

Yo miré a mi recién novia y ella a mí y les dijimos que se sentaran tranquilos. Nosotros estábamos desnudos, sin nada de ropa.

Ellos dijeron gracias y empezaron a besarse, y mi novia y yo nos empezamos a besar también. Había mucha pasión esa noche…

La pareja hizo como nosotros. Se quitaron toda la ropa, pero no iban con ropa de baño, y se metieron al agua: ella con sujetador y tanga y él con un slip parecido al mío, pero de otro color.

Nosotros seguíamos besándonos. Yo todavía tenía la miel y jugos de mi novia en mis labios y ella tenía un poco de semen mío todavía en su boca, lo cual al besarnos era más rico todo…

La chica volvió a su toalla y se quitó su sujetador. Yo no quería mirarla, pero mi novia me dijo:

—Mírala, amor, no pasa nada, porque seguro el chico se quitará sus slips y tú tendrás que decirme si lo miro o no…

Y fue así.

Después de un rato la pareja volvió y ella estaba ya sin su tanga, que lo tenía su chico en su mano, y él sin sus slips, que los llevaba ella… en su boca.

Mientras iban hacia sus toallas a sentarse, noté que el chico iba caminando con su verga bastante excitada.

Miré a mi novia y le dije:

—Puedes mirarlo, amor, no pasa nada.

Ella me miró y luego le miró a él. Ella no apartó la vista en ningún momento, hasta que se sentó él con su pareja en las toallas.

Yo hice lo propio con la chica de él.

Acto seguido mi novia le preguntó al chico:

—¿Qué tal el agua? Está buena, ¿no?

Y él respondió:

—Sí, muy buena.

Y mi novia, todavía desnuda, se levantó y me cogió de la mano. Me levanté desnudo y caminamos hacia el mar.

Ella me dijo:

—Ahora ellos nos van a mirar a nosotros.

Y le dije:

—Lo sé.

Dentro del mar empezamos a besarnos y a tocarnos otra vez, con mucha pasión, y yo le dije a mi novia:

—Te quiero hacer el amor bien rico, cariño mío, pero en las toallas, no aquí.

Ella me dijo que lo estaba deseando…

Acto seguido nos miramos y salimos del mar hacia las toallas. Mi novia dentro del mar me masturbó hasta dejarme la verga otra vez bien erguida, bien parada…

Y me dijo:

—Ahora, Juan, la chica te va a mirar. Cuando vayas caminando mírala también. El chico me mirará mis tetas, culo y vagina también y yo le miraré. Tenemos que caminar lentos, como hicieron ellos…

Y mientras caminábamos pasó lo que pasó…

La chica no paraba de mirarme abajo, a mi verga, que estaba bien dura y grande, y me fijé cómo su chico miraba a mi novia y ella a él…

Le cogí la mano a mi novia, la tumbé al llegar a las toallas y fui a mi mochila a coger un preservativo…

Mi novia me dijo:

—Antes de follarme duro, cómeme mi panocha, cómeme mi coño…

Y yo, sin pensarlo, bajé hasta sus piernas, se las abrí delante de la pareja y empecé a comerle su coño…

Mientras ella gemía fuerte y decía mi nombre en alto…

Notamos cómo la pareja nos miraba con lujuria.

Decidí ponerme el preservativo en ese momento, pero mi novia prefirió ponérmelo mientras miraba a la pareja…

Y yo también los miraba mientras me ponía el condón…

Acto seguido le dije a la pareja:

—Voy a hacerle rico el amor a mi novia, podéis mirar.

La chica nos dijo:

—Os miraremos mientras nos tocamos y luego vosotros nos miráis y os tocáis también.

Mi novia y yo aceptamos sin dudar.

Cuando mi novia se decidió a ponerme el condón, la chica dijo:

—Podéis hacerlo sin condón, es más rico.

Mi novia dijo que era arriesgado, pues ella estaba en sus días fértiles y que recién hacía el amor con su chico y apenas lo conocía…

La chica insistió en que, si era nuestra primera vez juntos, lo hiciéramos natural, pues es un momento único, y que ellos lo hacían siempre sin preservativos, al natural. Nos dijo que llevaban apenas un año y siempre sin preservativo.

La chica le ofreció una pastilla anticonceptiva a mi novia y ella me miró y me dijo:

—Cariño, quiero recordar este momento, no quiero preservativo y deseo sentir tu rica verga dentro de mí.

Le di un vaso de agua y se la tomó.

La chica dijo:

—Ya veréis, recordaréis este momento.

Mi novia me agarró mi vergota y se la metió en su dulce vagina. Nos miramos y yo empecé a empujar suavemente dentro de ella, mientras la pareja no nos quitaba el ojo y se masturbaban.

Poco a poco iba a más y ella otra vez gimiendo y gimiendo cada vez más.

Yo ya empecé a follarla bien duro, cogiéndole las piernas y poniéndolas encima de mis hombros mientras le daba bien duro y sin parar…

Ella no aguantó más y, mientras gemíamos fuerte, explotó de placer gritando y gimiendo y diciéndome lo rico que follo.

Al poco me dijo si podía seguir y le dije que sí, pero no aguantaría mucho.

Antes de seguir escuchamos cómo gemía el chico de placer. Mi novia y yo los miramos y vimos que la chica lo estaba masturbando y que tenía las manos llenas de leche…

Ella, con una mano, se relamió la leche de él mientras él le decía:

—Ahora no te podré follar.

Y ella le dijo:

—Tranquilo, ya lo sé, has quedado totalmente deslechado.

Les preguntamos qué edad tenían. Ella dijo 40 y él 47 —mi edad ahora mismo al escribir esto—, y él no podía venirse/correrse más.

Yo ahora con 47 podría dos veces, pero dos seguidas es muy difícil.

Mi novia me dijo en voz baja:

—Qué poco hombre, qué poca hombría si solo puede venirse rico una vez y ni siquiera la ha follado.

Yo le dije que era ya él mayor y mi novia lo entendió.

Luego su novia dijo que con viagra podría follarla rico.

Yo estaba muy excitado y mi novia habló con el chico y le dijo:

—¿Te gustaría que te masturbara yo mientras tomas tu viagra?

Y miré a la chica de él, que no me quitaba ojo, y antes de yo hablar me dijo ella:

—¿Puedo masturbarte yo? Le pido permiso a tu novia.

Y mi novia accedió a su petición.

Al momento la chica le dio un viagra a su chico. Mi novia me miró, le agarró su verga y empezó a hacerle la paja, a masturbarlo, mientras mi novia me miraba y la novia de él los miraba y también me miraba a mí…

La viagra empezó a hacer su efecto y el chico empezó a gemir…

Mientras mi novia le decía que tenía buena verga mirando a la novia de él…

Su chica los miró y me agarró mi verga también y empezó a masturbarme. Yo empecé a gemir y mi novia nos miraba.

Al cabo de unos minutos mi novia le sacó toda la leche al chico mientras él gemía mirando a su novia…

Y mi novia le dijo:

—¡Qué rico!

Se limpió con unas toallitas y se quedó sentada mirándome a mí y le dijo a la chica:

—¿Puedo besar a mi novio mientras lo masturbas y le sacas su leche?

Y la chica dijo, mirando a su novio y a ella:

—Lo masturbo y le como la polla, que quiero probarla y quiero su leche.

Mi novia entonces dijo:

—¡Te gustará mucho y querrás repetir!

Pues al acto mi novia vino a besarme. La chica empezó a masturbarme más duro mientras su novio lo miraba todo y, ya otra vez con mi verga dura, la chica la metió en su boca y empezó a hacerme sexo oral.

Mi novia paró de besarme y se fue con ella, agarró mis huevos y, al poco tiempo, les dije:

—No podré aguantar más.

La chica le dio mi polla a mi novia y ella también me mamaba.

Volví a decirles lo mismo.

Ellas se miraron y empezaron a comerme la verga las dos…

Mientras yo las miraba y ellas se miraban entre ellas y el chico mirando…

No pude aguantar más y gritando empecé a decir:

—¡Me corrrrooooo! ¡Me corrrrooooo, joderrrr!

Y ellas diciéndome:

—¡Córrete, cabrón! ¡Córrete como nunca en tu vida!

Y mientras ellas sacaban sus lenguas y no paraban de decirme:

—¡Córrete, córrete, cabrón, córrete, machote!

Yo me corrí como nunca en la vida y les di mi leche a las dos, mientras no paraban de comer mi verga y relamerse…

Esta vez sí que quedé totalmente deslechado y rendido a las dos princesas que tenía ante mí, mi novia y la chica que conocimos.

Si queréis la continuación, decídmelo, sobre todo las mujeres.

Actualmente estoy soltero. Aunque ya no tenga 30 años, todavía me conservo y no tomo viagra.

¡Un abrazo, chicas! ????

La foto que adjunto es con el slip que llevé ese día. Todavía lo conservo. Apenas me lo pongo, porque fue el mejor día de mi vida.

Novedades EyM

No te pierdas nada de Esposas y Maridos

Recibe novedades, contenidos destacados y mejoras de la comunidad directamente en tu correo.

Unirme a Telegram Seguir en X
Foto de perfil de Juan
Publicado por

Juan

Miembro de la comunidad de Esposas y Maridos.

Publicidad · Solo +18

Webcams amateur en directo

Descubre emisiones en vivo de usuarios adultos en Amateur.tv.

El contenido se muestra desde un sitio externo para adultos.

Deja un comentario

esposasymaridos