La sextorsión es un chantaje en el que alguien amenaza con publicar o enviar imágenes íntimas, reales o manipuladas, para conseguir dinero, más contenido, datos personales o determinadas acciones. El miedo y la vergüenza hacen que muchas víctimas respondan con rapidez, justo lo que busca el extorsionador.
Actuar con orden permite reducir daños y conservar pruebas útiles. No estás obligado a afrontar la situación en solitario.
Primeros pasos: detén la conversación y guarda pruebas
- No respondas a nuevas amenazas ni negocies.
- No hagas transferencias, recargas ni pagos en criptomonedas.
- Haz capturas completas donde se vean usuario, fecha, amenaza y petición.
- Guarda correos, números, direcciones web y datos de pago.
- No borres la conversación hasta conservar las evidencias.
INCIBE recomienda cortar la comunicación, bloquear y reportar al usuario. Si se trata de un correo masivo que afirma tener un vídeo, no responder también evita confirmar que la cuenta está activa.
Protege tus cuentas y limita lo que pueden encontrar
Cambia primero la contraseña del correo principal y después las de redes y servicios relacionados. Utiliza claves distintas y activa la verificación en dos pasos. Revisa sesiones abiertas, aplicaciones conectadas y datos públicos.
Oculta temporalmente listas de amigos, teléfono, lugar de trabajo y familiares. Avisa de forma discreta a las personas cercanas que podrían recibir mensajes falsos, sin reenviar el material íntimo.
Bloquea, reporta y pide ayuda especializada
Reporta la cuenta en cada plataforma donde te contacte. En España puedes llamar gratuitamente al 017 de INCIBE para recibir orientación en ciberseguridad.
Si existe una amenaza concreta, difusión, suplantación o petición económica, conserva las pruebas y valora presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. No manipules capturas ni edites los mensajes originales.
Si el contenido ya se ha publicado
Copia la dirección exacta de cada publicación y del perfil que la difunde. Solicita la retirada desde las herramientas de privacidad o contenido íntimo no consentido de la plataforma.
Cuando la publicación sexual sin permiso pone en grave riesgo los derechos de la persona afectada, la AEPD ofrece su Canal Prioritario. La solicitud debe identificar claramente dónde está el contenido y explicar las circunstancias.
No reenvíes la imagen para demostrar lo ocurrido salvo que una autoridad o canal oficial lo solicite por un medio seguro.
La vergüenza pertenece al agresor, no a la víctima
El chantajista intenta aislar y hacer creer que pedir ayuda empeorará la situación. Hablar con una persona de confianza facilita tomar decisiones y reduce la presión emocional.
Después del incidente, revisa la guía para compartir fotos íntimas con mayor seguridad. Ninguna precaución convierte a la víctima en responsable de una difusión no consentida.
Preguntas frecuentes
Pide ayuda antes de actuar por miedo
El 017 de INCIBE ofrece orientación gratuita y confidencial sobre incidentes de ciberseguridad.
Contenido informativo dirigido exclusivamente a personas adultas. El consentimiento debe ser libre, específico y reversible.
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