Hace unos veranos atrás, mi esposo y yo, nos fuimos de vacaciones a Mar del Plata. Fueron unas vacaciones geniales y las disfrutamos a full, pero casi al final de las vacaciones, sucedió algo increíble que hizo que las disfrutáramos todavía más, por fin nos animamos a llevar a cabo un Menage a Trois, como tantas veces habíamos fantaseado.
Todo empezó un día cuando regresábamos al hotel de una de las excursiones, tomamos un colectivo urbano y por el cansancio que llevábamos, parecíamos dos desconocidos. En determinado momento un chico de unos veinticinco años, y que llevaba uniforme de oficial de marina, quizás sin percatarse de que yo estaba con mi marido, se puso detrás mío y con el movimiento del colectivo y la gran cantidad de gente que había no tardó en comenzar a rozarme su verga en mi colita… (más…)